Pintura como piel

 

Pintura como piel. Piel única como personal, conglomerada por color de revelaciones. Color como un proceso de conocimiento que corresponde a emociones y experiencias, similar a la búsqueda y el hallazgo de respuestas satisfactorias sobre el lenguaje común a la par del interés propio. Expresión abstracta y sensual que se proyecta más allá del relativismo contemplativo, o del simple ensimismamiento, para revelarse del totalitarismo común que se impone al ciudadano común: ese otro grano en la masa gris, determinado por encima de su voluntad. “Las ideologías autoritarias no solamente amenazan el triunfo más preciado de la Cultura de Occidente, el respeto de la individualidad y la dignidad del hombre”, diría Erich Fromm, sino que tienden asimismo a obstaculizar el camino a una crítica constructiva de la sociedad moderna (con sus inyecciones de consumismo, entretenimiento e ignorancia funcional).

 

“El fracaso de la cultura moderna no reside en su principio del individualismo, tampoco en la idea de que la virtud moral es lo mismo que la consecución del interés propio, sino en la deformación del significado del interés propio... No en el hecho de ser demasiado egoísta, sino en el de no amarse a sí mismos”.

Guillermo Santamarina

Curador

2017

Publicado en el catálogo Geografías errantes de Berta Kolteniuk, 2021